Ejercicio de confinamiento nº 42. "Belerofonte montado en Pegaso matando a Quimera" (Rubens)
Ejercicio de confinamiento nº 42. "Belerofonte montado en Pegaso matando a Quimera" (Rubens)Sobre el boceto de P.P. Rubens . "Belerofonte montado en Pegaso matando a Quimera" (1635), óleo sobre tabla, 24x27,5 cm. Musée Bonnat. BayonaAcuarela sobre papel.40 cm. x 30 cm.2020-05-06

Nos quedamos en que Belerofonte entregó la carta al rey Yobates sin saber que decía: "Mata al portador de esta carta pues intentó aprovecharse de mi esposa, tu hija". Yobates no abrió la carta hasta pasadas unas semanas y cuando lo hizo ya le había tomado cariño al joven y como era su invitado tampoco podía hacerle daño para no incumplir las leyes de la hospitalidad. Entonces se le ocurrió enviarlo a una misión imposible donde seguro que moriría. Había en ese reino un monstruo llamado Quimera, con cabeza de león, cuerpo de cabra y cola de serpiente, que echaba fuego por la boca y destrozaba las cosechas y se comía personas y animales. Y ese fue el encargo que le hizo a Belerofonte, matar a Quimera y como premio le ofreció casarse con su hija pequeña, Filonoé. Belerofonte aceptó encantado pues se había enamorado de Filonoé, además era muy voluntarioso, optimista y seguro de sí mismo aunque in poco incauto. Ya quería salir corriendo a matar a Quimera, pero Filonoé le rogó: -"Ya se que tienes mucha prisa en hacer esta misión, pero no lo conseguirás sin la ayuda de Pegaso, el caballo alado. He rezado a Atenea y me ha dicho que esta noche te acuestes en el patio, y cuando ella venga a verte debes de hacer lo que ella te diga"-. A lo que contestó Belerofonte: -"¡Pero qué me dices! Tu hermana me dio el mismo consejo con la diferencia que era Afrodita quien me iba a venir a ver y no Atenea, hice lo que me pidió y eso fue la causa de todos mis males"- A lo que respondió Filonoé: -"No tengas reparo en hacer lo que te digo, yo te digo la verdad y te quiero, esta noches debes dormir en el patio y Atenea te dirá qué hacer"- Finalmente Belerofonte confió en ella, se acostó en el patio y durante la noche tuvo un sueño en el que Atenea le decía: -"Reza a Zeus y cuando termines encontrarás una brida de oro, cógela y ella te llevará a Pegaso"- Así lo hizo Belerofonte, encontró la brida de oro, cuando iba a cogerla se movió, Belerofonte la siguió y lo llevó hasta donde estaba Pegaso, la brida sola se puso en el caballo, Belerofonte cogió las riendas y sin subirse volvió para enseñárselo a Filonoé exultante de felicidad, pues había cumplido su sueño. Filonoé que además de guapa era inteligente y precavida le aconsejó: -"Procura no subir mucho porque el sol puede quemarte, te doy estas dos bolas de plomo para que las pongas en los aperos de Pegaso para ralentizar su vuelo"- Así lo hizo y subido a Pegaso sobrevoló toda la tierra en busca de Quimera hasta que la encontró. Entonces bajó para verla más de cerca pero Quimera le lanzó una llamarada abriendo la boca, Belerofonte se asustó de ese gesto inesperado y le dio una patada al caballo, cayendo una de las bolas de plomo. La bola fue a parar a la boca de la Quimera. El plomo con el fuego se derritió y quemó el estómago de Quimera que murió en pocos minutos. Así de fácilmente mató Belerofonte a la Quimera. En otras fuentes se dice que Belerofonte puso una de las bolas de plomo en la punta de su lanza y se la metió en la boca al monstruo, de cualquier forma el resultado es el mismo. Belerofonte llevó el cuerpo del monstruo a Yobates, que se quedó asombradísimo y aunque sentía simpatía por él no podía perdonar la ofensa que le explicaba su yerno en la carta, así que decidió encargarle otras pruebas en las que podía encontrar la muerte, pero de todas salió victorioso y finalmente se casó con la bella Filonoé. Belerofonte era muy feliz con su Filonoé y con su caballo alado, no pasaba un día sin que diera un paseo por el cielo llevando siempre la bola de plomo que le quedaba, pues la otra se la había tragado Quimera. Pero un día olvidó cogerla y Pegaso subió y subió llegando a las puertas del Olimpo. Entonces Zeus que no podía permitir que un mortal llegara tan alto le envió un tábano que picó a Pegaso y el caballo dio un brinco haciendo caer a Belorofonte que se estrello contra el suelo. A Pegaso como era un animal medio divino lo mandó al firmamento en forma de la constelación que aun hoy llamamos así.

La obra que hoy propongo es un boceto de Rubens, donde se representa el momento crítico en el que Belerofonte se acerca a la fiera con su lanza. El remolino de color y de movimiento es insuperable.

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