Ejercicio de confinamiento nº 34. Edipo y la Esfinge (F.X. Fabre)
Ejercicio de confinamiento nº 34. Edipo y la Esfinge (F.X. Fabre), 2020
Sobre la obra de Fracois Xavier Fabre “Edipo y la Esfinge” (1806-08), óleo sobre lienzo, Dahesh Museum of Art. New York
Acuarela sobre papel.
30 cm. x 40 cm.

Empecemos por la historia de sus padres pues la maldición de los dioses, especialmente la de Hera, se remonta a su padre. El padre de Edipo se llamaba Layo y había sido expulsado de Tebas aun siendo heredero legítimo de su trono, refugiándose en el palacio de un amigo pudiente. Lejos de ser agradecido con su amigo se enamoró de su hijo mayor, le sedujo y cuando no necesitó más protección se lo llevó a Tebas donde ejerció de rey. Hera, la diosa madre de diosas, no vio esto con buenos ojos. No porque no estuviera bien vista la homosexualidad, al contrario, se consideraba el verdadero amor a la belleza y se juzgaba respetable entregarse a ella en una relación secundaria, y su práctica estaba muy extendida entre dioses y humanos. Pero la esposa de Layo, Yocasta es sentía abandonada porque su marido no le hacía ningún caso y rezaba a Hera pidiéndole un castigo ejemplar para su marido por rechazarla. Hera entonces envió a Tebas a la Esfinge, un monstruo con cabeza humana, cuerpo de león, alas de águila y cola de serpiente. La Esfinge acechaba la ciudad aterrorizando a los ciudadanos. El consejo de la ciudad exigió a Layo que expulsara de Tebas a su amante y que durmiese con su mujer Yocasta. Después de mucho vacilar, así lo hizo. Pero la Esfinge no se marchó continuó amedrentando a los habitantes de la ciudad. El consejo volvió a reunirse y pensando, pensando, pensaron que podía ser que Layo despidiese a su amante pero que eso no quería decir que tuviera relaciones maritales con su esposa, así que decidieron exigir una prueba, querían ver un niño. Pasaban los meses sin novedades y con la Esfinge campando a sus anchas por la ciudad. Layo entonces fue a hablar con el oráculo y al preguntarle por qué no tenía hijos el oráculo le dijo: -“Alégrate de no tener hijos, pues si tienes uno éste te matará y se casará con su madre"- Cuando Layo volvió a Tebas contó la profecía a su mujer y le dijo que ya nunca yacería con ella. Pero Yocasta pensó que se había inventado el oráculo porque le gustaban más los jovencitos y una noche lo emborrachó y se introdujo en su lecho. Se quedó embarazada y nueve meses después nació Edipo. Cuando Layo se enteró del nacimiento cogió a Edipo y lo dejó en un bosque, después de atravesarle los piececitos con un cordel y atárselos. De ahí el nombre de Edipo que quiere decir “el de los pies hinchados”. Pero como siempre hay gente buena, tal como le pasó a Blancanieves, resulta que el bebé no se murió sino que fue recogido por un pastor y llevado al rey de Corinto donde se crió como si fuera su hijo. Con los años se convirtió en un joven hermoso e inteligente pero con un carácter triste y melancólico. Edipo pensaba que sus padres adoptivos eran sus padres de verdad. pero alguien sembró la duda diciéndole: -“No ves que no te pareces en nada a tus padres”- Edipo no hizo caso pero al cabo del tiempo para resolver sus dudas decidió ir al oráculo de Delfos a preguntar qué pasaba con él. La pitonisa del oráculo ni le dejó preguntar, tan pronto lo vio entrar le gritó: –“¡Desgraciado, pesa sobre ti una maldición infame, matarás a tu padre y te casarás con tu madre. Fuera de aquí”-Edipo en vez de volver a su casa de Corinto donde vivía con los que él creía sus padres se dirigió hacia Tebas, que es donde vivían su padres naturales, aunque él no lo sabía. En el camino tuvo una reyerta matando a unos hombres que le provocaron y atacaron, entre ellos estaba Layo, y por lo tanto sin saberlo mató a su padre. Edipo siguió su camino y cuando iba a entrar a Tebas, le dijeron que no entrara pues la Esfinge, que todavía estaba allí, hacía una pregunta y si no la contestaba su interlocutor, se lo comía. El acertijo era tan difícil que nadie había podido descifrarlo, siendo la muerte de muchos hombres atrevidos. Edipo no se achantó y se enfrentó a la Esfinge. Ésta le preguntó: -“¿Cuál es el ser que solo tiene una voz, pero que a veces tiene dos piernas, a veces tres, a veces cuatro y más débil es cuantas más piernas tiene y más fuerte es cuantas menos tenga?- Edipo reflexionó un rato y contestó: -"El ser humano. Cuando es un bebé gatea sobre cuatro piernas, cuando es mayor camina sobre dos piernas y en la vejez necesita un bastón, tres piernas, para poder caminar. Así que cuando más fuerte es , es de adulto, cuando camina sobre dos piernas”- La Esfinge dio un gran resoplido -Ajjjjj!- y se precipitó al vacío cayendo de la peña donde estaba y muriendo. Edipo fue recibido en Tebas como el gran libertador....

Y mañana seguiré con este cuento porque es muy largo.

En esta obra Fabre representa a Edipo en un claro de un bosque conversando con la Esfinge y enumerándo las piernas a las que se refiere en su respuesta, mientras el monstruo le mira desde un peñasco, donde se ve una calavera. Es una obra muy de estilo neoclásico, en la que la corrección de la ilustración del tema es evidente, pero le falta emoción, no se "palpa la tragedia".

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