Horizontes privados

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Gaston de Foix (Phébus). “El libro de caza” (1389). Ilustración de las actividades que derivaban de la caza. Esta imagen explica con detalle la comida campestre. Los tres personajes del último plano, los más poderosos están representados más grandes; y los laterales de la mesa fugan hacia adelante, en perspectiva invertida. Fuente: Biblioteca Nacional de Francia. Le livre de chasse de Gaston Phébus. Musée de la Chasse et de la Nature. Bibliotèque de l’Image. Paris, 2002. link.

En la Edad Media el arte abandonó por anticuado el estilo ilusionístico de la pintura grecorromana y adoptó nuevas estrategias, pues ya no pretendía ser la transcripción gráfica de una experiencia visual, sino que se trataba de mostrar “la verdad” de las cosas. Así, las figuras se representan según su importancia social o espiritual, se incluyen varios tiempos del relato en una misma composición, y las líneas perpendiculares al plano del cuadro convergen delante del plano del cuadro y no detrás, como sucede en la perspectiva lineal y en la imagen fotográfica a la que estamos acostumbrados.

En esta miniatura las paredes laterales de la fortaleza convergen delante del plano del cuadro y el cielo está separado del escenario terrenal por una línea. La batalla se representa de forma que todo lo que se quiere narrar quepa en la composición, sin ninguna pretensión ilusionística.

"Salterio triple glosado anglo-catalán". Folio76 r. (siglo XII). Biblioteca Nacional de Francia. Sobre un fondo de oro se dibujan el cielo y el mundo terrenal separados por una línea, en el cielo se sientan los santos y justos presididos por Cristo, recostado en otro espacio, limitado por un semicírculo. Fuente: Biblioteca Nacional de Francia link.

Aunque esté muy extendida la opinión de que el arte medieval es infantil y propio de quien no “sabe” dibujar no es así y no se instauró por falta de pericia de los artistas que lo practicaban sino que era una estrategia gráfica pensada para mostrar la dimensión espiritual del mundo y no su apariencia visual, constituyendo una forma de representación tan abstracta como pueda ser la perspectiva lineal. Pável Florensky en su obra "La perspectiva invertida" publicado en 1920, estudia este estilo representativo utilizado también por autores de iconos bizantinos, especialmente rusos, y hace una defensa vehemente de su validez gráfica para mostrar la estructura invisible del mundo físico.

Estas estrategias parecen muy anticuadas pero los artistas continúan utilizándolas a conveniencia, como Marc Chagal, David Hockney y yo misma.

Marc Chagal (1887-1985). “La Virgen de la aldea” (1938-1942). Óleo sobre lienzo.102,5 x 98 cm. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid. link.
David Hockney (1937) . “La silla de Van Gogh” (1888).Acrílico sobre lienzo, 121,9x91,4 cm. Colección privada. .
David Hockney (1937) . “Silla. Jardín de Luxembourg, París, 10 de agosto de 1985” (1885).Collage fotográfico, edición de 3 ejemplares, 110,5x80 cm. Colección David Hockney. .
Carmen Marcos (1951). “Tarde estival” (1990). Óleo sobre lienzo. 90x130 cm. .

Continuando con la Edad Media, en esta ilustración de ”El libro de caza” de Gaston de Foix, el cielo está representado como una superficie abstracta decorada con motivos florales dorados y la línea que lo separa del cielo no es más que un contorno que separa unas cosas de otras.

Gaston de Foix (Phébus). “El libro de caza” (1389). Una escena de montería donde se trata de cazar un oso. Las figuras que hay delante son más pequeñas que los caballeros, los árboles son diminutos si se comparan con los hombres y los perros, y el cielo es una superficie decorada con motivos vegetales realizados en oro. Biblioteca Fuente: Biblioteca Nacional de Francia. Le livre de chasse de Gaston Phébus. Musée de la Chasse et de la Nature. Bibliotèque de l’Image. Paris, 2002. link.

Comunmente en la pintura medieval no vemos apenas representados horizontes. Cuando las escenas son al aire libre, ni siquiera el cielo está pintado de manera ilusionista, se ha convertido en una superficie decorada con motivos geométricos o florales, muchas veces pintada de oro, el material más caro, como símbolo del cielo espiritual, lo más valioso para el hombre. Es como si el mundo terminase tras las vallas del jardín o del bosque privado. Las actividades humanas no se sitúan en el mundo real y los escenarios donde se desarrollan no tienen fondo donde contrastarse y por tanto no hay horizonte.

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